Lección 5: Elementos curriculares de la LOE-LOMLOE
Una vez que hemos analizado el contexto y el marco normativo en el que se desarrolla nuestra programación didáctica, es necesario conocer los diferentes elementos curriculares que debemos tener en cuenta para elaborarla.
La programación didáctica no consiste en incluir una serie de elementos curriculares de manera independiente, sino que todos ellos deben estar relacionados y mantener una coherencia entre sí. Comprender esta relación es fundamental, no solo para elaborar correctamente nuestra programación didáctica, sino tambien para poder explicarla posteriormente al tribunal e incluso aplicar lo aprendido en la elaboración del supuesto práctico.
Los principales elementos curriculares que vamos a encontrar en la normativa derivada de la LOE-LOMLOE y del RD 157/2022, así como el decreto donde se desarrolla el currículo para cada comunidad autónoma, son los objetivos de etapa, las competencias clave, el Perfil de salida, las competencias específicas, los criterios de evaluación y los saberes básicos o contenidos.
En el siguiente apartado de nuestra programación podemos incluir una definición de los elementos curriculares explicando como se relacionan antes de empezar a citarlos tal y como se indica en la legislación.
¿Cuáles son los principales elementos curriculares?
Para comprender cómo se construye una programación didáctica, debemos conocer primero qué función desempeña cada uno de estos elementos.
Objetivos de etapa
Los objetivos de etapa establecen los logros que se espera que el alumnado haya alcanzado al finalizar la etapa educativa. No son objetivos que tengamos que inventar para nuestra programación, sino que vienen establecidos en la normativa curricular correspondiente. Estos objetivos de etapa se copian, tal y como vienen en la legislación en el apartado correspondiente de nuestra programación. Nuestra programación debe contribuir, desde el área y curso elegido, al desarrollo de estos objetivos.
Competencias clave
Las competencias clave representan los desempeños que se consideran imprescindibles para que el alumnado pueda progresar adecuadamente en su formación y afrontar los principales retos de la sociedad actual.
En el currículo derivado de la LOMLOE encontramos las siguientes competencias clave:
- Competencia en Comunicación Lingüística (CCL)
- Competencia plurilingüe (CP)
- Competencia matemática y competencias básicas en ciencia, tecnología e ingeniería (STEM)
- Competencia digital (CD)
- Competencia personal, social y de aprender a aprender (CPSAA)
- Competencia ciudadana (CC)
- Competencia emprendedora (CE)
- Competencia en conciencia y expresión culturales (CCEC)
Todas las áreas contribuyen al desarrollo de las competencias clave, pero no todas lo hacen con la misma intensidad. En relación con nuestra programación didáctica, incluiremos un apartado citando todas las competencias clave junto con sus descriptores operativos y posteriormente explicaremos como contribuye el área seleccionada de nuestra programación. Esta explicación la abordaremos en la lección siguiente.
Descriptores operativos
Los descriptores operativos son elementos que nos permiten comprender y concretar mejor que significa desarrollar cada una de las competencias clave. En otras palabras, los descriptores operativos concretan qué desempeños se espera que el alumnado sea capaz de realizar en relación con cada una de ellas. Además permiten establecer la relación entre las competencias clave y las competencias específica de las diferentes áreas. Cada competencia específica se vincula a determinados descriptores operativos, mostrando así como el trabajo realizado desde un área contribuye al desarrollo del Perfil de Salida.
Para economizar espacio en nuestra programación didáctica podemos utilizar la nomenclatura indicada en el decreto del currículo. Por ejemplo de la Competencia en Comunicación Lingüística (CCL), el primer descriptor operativo es Expresa hechos, conceptos, pensamientos, opiniones o sentimientos de forma oral, escrita, signada o multimodal, con claridad y adecuación a diferentes contextos cotidianos de su entorno personal, social y educativo, y participa con respeto en interacciones de comunicación, tanto para intercambiar información y crear conocimiento como para construir vínculos personales. Por lo que podemos resumirlo en CCL1.
Por ejemplo.
A continuación un ejemplo del área de Ciencias de la Naturaleza del decreto 61/2022 de la Comunidad de Madrid, en el que podemos observar cómo relacionar uno de los objetivos de etapa con los diferentes descriptores operativos.
| Objetivo de etapa | Descriptores operativos vinculados |
| a) Conocer y apreciar los valores y las normas de convivencia, aprender a obrar poniéndose en el lugar del otro, prepararse para el ejercicio activo de la ciudadanía y respetar los derechos humanos, así como su participación en una sociedad democrática | (CCL5), (CP3), (CD2), (CPSAA1,2,3), (CC1,2,3), (CCEC1). |
Se debe elaborar una relación con todos los objetivos de etapa y los descriptores operativos para incluirla en la programación didáctica.
Perfil de salida
El Perfil de salida constituye el referente competencial que debemos tener presente al finalizar la enseñanza básica y recoge las competencias clave y los descriptores operativos que concretan el nivel de desarrollo esperado.
Las competencias específicas de cada área contribuyen al desarrollo de las competencias clave, y por lo tanto, al logro del Perfil de Salida. Esta relación es especialmente importante cuando posteriormente tengamos que analizar y valorar el desarrollo competencial del alumnado.
Para ampliar información, te recomendamos el siguiente artículo sobre como evaluar por competencias.
Competencias específicas
Las competencias específicas concretan, para cada área, los desempeños que el alumnado debe ser capaz de desarrollar. A diferencia de las competencias clave, que son comunes a las diferentes áreas, las competencias específicas están vinculadas directamente con los aprendizajes propios de cada área. Por lo tanto, este elemento curricular es uno de los principales referentes que utilizaremos para diseñar nuestra programación y las unidades didácticas/situaciones de aprendizaje.
Criterios de evaluación
Los criterios de evaluación son aquellos que debemos observar para determinar el grado de adquisición de las competencias específicas y sirven como referentes para elaborar los indicadores de logro que se incluyen en los distintos instrumentos de evaluación.
Saberes básicos o contenidos
Son los conocimientos, destrezas y actitudes que constituyen los contenidos propios de cada área y que el alumnado necesita movilizar para desarrollar las competencias específicas.
En el currículo básico establecido en el RD 157/2022, los criterios de evaluación y los contenidos se concretan por ciclos. Las comunidades autónomas desarrollan posteriormente su propio currículo, por lo que debemos consultar siempre la normativa autonómica correspondiente para comprobar como se organizan y concretan estos elementos.
Elementos transversales
Los elementos transversales son aquellos aspectos educativos que deben abordarse de manera integrada a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje y que, por su carácter general, pueden trabajarse desde las diferentes áreas y situaciones de aprendizaje. Más adelante, dedicaremos una lección específica a explicar cómo incluirlos en la programación didáctica.
¿Dónde aparecen los objetivos de aprendizaje?
Los objetivos de aprendizaje que plantearemos para nuestras unidades o situaciones de aprendizaje no deben confundirse con los objetivos de etapa. Los objetivos de etapa vienen establecidos por la normativa y se incluyen en la programación didáctica, tal y como vienen escritos. Los objetivos de aprendizaje son una concreción de aquello que queremos que el alumnado consiga en una determinada propuesta didáctica. En otra lección, veremos con mayor profundidad como formular objetivos de aprendizaje incluyendo herramientas con la taxonomía de Bloom.
Si quieres profundizar en la taxonomía de Bloom puedes consultar este artículo.
¿Y los indicadores de logro?
Los indicadores de logro nos permiten concretar todavía más aquello que esperamos observar en el desempeño del alumnado. Nos ayudan a transformar los criterios de evaluación en aspectos observables que posteriormente utilizaremos para diseñar instrumentos y herramientas de evaluación como rúbricas, listas de control,… Igual que con los objetivos de aprendizaje, profundizaremos en los indicadores de logro en otra lección.
Para más información sobre instrumentos y herramientas de evaluación pulsa aquí.
¿Cómo se relacionan todos estos elementos?
Llegados a este punto, ya conocemos los principales elementos que intervienen en una programación didáctica. Una de las mayores dificultades a la hora de elaborar una programación didáctica y defenderla consiste precisamente en comprender cómo se relacionan entre sí estos elementos y cómo conseguimos pasar de lo establecido en la normativa a aquello que finalmente vamos a trabajar y evaluar en nuestro alumnado.
En el caso de una programación didáctica para oposiciones, debemos construir nuestra propuesta a partir del currículo establecido por la normativa. No podemos comenzar diseñando actividades o situaciones de aprendizaje, sino que primero debemos analizar, relacionar y distribuir los diferentes elementos curriculares para demostrar que nuestra programación parte del currículo y mantiene una adecuada coherencia entre sus diferentes componentes. Los pasos que seguiremos serán los siguientes:
1. Partimos del currículo establecido en la normativa
Una vez hemos analizado el marco legal y conocemos el contexto en el que se desarrollará nuestra programación, debemos acudir al decreto u orden que establece el currículo de nuestra comunidad autónoma. De él, obtendremos los diferentes elementos curriculares que debemos incorporar a nuestra programación. En primer lugar, debemos tener presentes los objetivos de etapa indicados en la normativa. Junto a ellos encontramos las competencias clave y sus correspondientes descriptores operativos, que nos permiten concretar el desarrollo competencial que se espera alcanzar al finalizar la etapa educativa y elaborar el documento que recoge el Perfil de Salida de cada alumno/a. A continuación, nos centraremos en los elementos propios del área que vamos a programar.
2. Analizamos los saberes básicos o contenidos del área y los elementos transversales
El siguiente paso consiste en acudir al currículo de nuestra comunidad autónoma y localizar los saberes básicos o contenidos correspondientes al área y al ciclo que vamos a programar. Aquí debemos prestar especial atención a una cuestión: los saberes básicos que aparecen en la normativa son, en muchas ocasiones, formulaciones generales.
Por tanto, en nuestra programación los recogeremos respetando la formulación establecida en la legislación, pero posteriormente tendremos que concretarlos y desarrollarlos en las distintas sesiones o situaciones de aprendizaje para poder llevarlos realmente al aula.
Además, los elementos transversales también deben integrarse en nuestras unidades de programación. No debemos limitar su presencia a una lista incluida en un apartado de la programación. Lo realmente importante es concretar cómo van a trabajarse en las diferentes unidades.
3. Distribuimos los saberes básicos a lo largo de nuestra programación
Una vez identificados los saberes básicos o contenidos correspondientes al ciclo, debemos comenzar a realizar una tarea fundamental: distribuirlos a lo largo de nuestra programación didáctica.
Si estamos programando para un ciclo formado por dos cursos, tendremos que realizar una distribución coherente de los aprendizajes para ambos cursos, teniendo en cuenta su progresión y dificultad. Posteriormente, concretaremos todavía más esta distribución, organizando los saberes básicos en nuestras unidades de programación o situaciones de aprendizaje. El número de unidades didácticas dependerá de la cantidad de contenidos indicados en la legislación y el número de unidades didácticas indicadas en la convocatoria de oposiciones.
4. Relacionamos los saberes básicos con los criterios de evaluación
Una vez hemos determinado qué saberes básicos vamos a trabajar en cada unidad, debemos establecer su relación con los criterios de evaluación de la legislación teniendo en cuenta que es lo que queremos evaluar.
Los criterios de evaluación nos indican qué debemos observar para comprobar el grado de adquisición de las competencias específicas. Estos criterios de evaluación establecidos por la normativa para cada ciclo y área se concretarán más adelante en indicadores de logro que formen parte de los distintos instrumentos y herramientas de evaluación y se apliquen a las evidencias de aprendizaje correspondientes.
5. Relacionamos los criterios de evaluación y los saberes básicos con las competencias específicas
Los saberes básicos y los criterios de evaluación no aparecen aislados dentro del currículo. Ambos se relacionan con las competencias específicas del área. Estas competencias representan los desempeños que el alumnado debe ser capaz de movilizar y desarrollar dentro de cada área.
6. De las competencias específicas a las competencias clave
Las competencias específicas de cada área están relacionadas con determinados descriptores operativos, que concretan el desarrollo esperado de las competencias clave.
7. La elaboración de los objetivos de aprendizaje
Hasta ahora hemos trabajado con los elementos curriculares establecidos por la normativa. Sin embargo, cuando diseñamos cada unidad didáctica necesitamos concretar más lo qué queremos conseguir con nuestro alumnado. Para elaborar los objetivos de aprendizaje, partimos de los saberes básicos y de los criterios de evaluación que vamos a trabajar.
El trabajo interdisciplinar entre diferentes áreas
Los elementos curriculares de las diferentes áreas no tienen porque trabajarse siempre de manera independiente. En muchas ocasiones, los saberes básicos de distintas áreas presentan puntos en común, lo que nos permite diseñar actividades o situaciones de aprendizaje de carácter interdisciplinar.
Ante una actividad o situación de aprendizaje interdisciplinar cada área mantendrá sus propios saberes básicos, competencias específicas y criterios de evaluación. Y por lo tanto, cada área evaluará con sus propios indicadores de logro e instrumentos de evaluación.
¿Qué tengo que incluir en mi programación didáctica de esta lección?
Esta lección tiene dos objetivos. El primero es conocer todos los elementos curriculares y cómo se relacionan; y qué elementos curriculares tengo que copiar del decreto correspondiente en mi programación didáctica. Los elementos curriculares se copian tal y cómo vienen redactados en la legislación y posteriormente podemos establecer una referencia de los mismos.
Debemos copiar en nuestra programación didáctica de la normativa correspondiente (podemos incluir un apartado llamado elementos curriculares y luego cada uno de ellos en un subapartado):
- Los objetivos de etapa relacionándolos con los descriptores operativos
- Las competencias clave y los descriptores operativos asociados
- Las competencias específicas del área elegida junto con sus criterios de evaluación
- Los contenidos del área seleccionada organizados en sus bloques correspondientes
- Los elementos transversales indicados en la legislación
- Explicación con un esquema de cómo se relacionan estos elementos
En lecciones posteriores daremos más indicaciones para concretarlos y organizarlos en las distintas unidades de programación didáctica.



