Eres profesora de un grupo de alumnos y has trabajado con ellos para adoptar un conjunto de normas positivas de clase. Parece que las cosas van bien pero un día, sin razón aparente, dos alumnos tuyos se han peleado en el recreo. ¿Como abordarás el incidente con los alumnos que se han peleado? ¿Que dirás a la clase? ¿Cómo explicarías a los padres el incidente?

Sin duda, estas pueden ser preguntas difíciles de responder. Algunos profesores los castigarían y no darían más importancia al asunto; y otros entenderían que este comportamiento tiene su origen y que si no se pone remedio puede volver a repetirse; ya que el castigo no suele ser siempre la respuesta.

¿Que son las dificultades de comportamiento?

En ocasiones, en el aula podemos encontrar alumnos que tengan conductas y comportamientos inadecuados o que dificulten el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Aunque las características de los niños hacen que este tipo de comportamientos se expresen de formas diversas, los podemos agrupar en cuatro tipos que pueden mostrarse durante un cierto período de tiempo:

  • Dificultad para mantener relaciones interpersonales satisfactorias
  • Dificultad para aprender lo que no pueda explicarse por factores intelectuales o de salud.
  • Estado de ánimo general o dominante de infelicidad o depresión
  • Conductas inadecuadas en condiciones normales

El grado en el que se producen estas conductas va de leve a profundo. Los maestros deben controlar las conductas superficiales al tiempo que idean estrategias para descubrir las razones subyacentes de tales conductas. El objetivo es enseñarles a autocontrolarse y ayudarles ante los problemas o preocupaciones que originen ese comportamiento. Si es necesario pide ayuda adicional a padres, directivos, psicólogos y profesionales sanitarios.

En resumen, son aquellos comportamientos que no son aceptables socialmente.

Como encontrar el origen de estos comportamientos

Las dificultades del comportamiento son resultado de la interacción de factores externos e internos

Las rabietas, la desobediencia, el negativismo, cuestionamiento de la autoridad,… son algunos de los problemas más comunes en los niños, y si no son tratados pueden llegar a incrementarse.

Los últimos avances en investigación indican que esta problemática surge como consecuencia de la interacción de factores internos como una vulnerabilidad o predisposición a desarrollar un determinado trastorno; y factores externos como la educación recibida y los estímulos a los que el niño es expuesto durante su desarrollo. A continuación una serie de pautas para ayudar a determinar el origen de este comportamiento y buscar soluciones para solventarla:

  • La causa del comportamiento puede ser cognitivo, motriz, emocional, social,… Determinar el tipo de origen es esencial para limitar las posibles opciones. Actualmente hay muchos casos en las que los niños son tratados de hiperactivos cuando en realidad no lo son. Incluso conozco un caso en que una tutora recomendó medicación para un niño inquieto sin tener formación médica. Así que lo primero es determinar el origen del comportamiento y si es necesario pedir consejo al orientador del centro.
  • Hablar con el niño y los padres y realizar un control en que situaciones ocurre la conducta inadecuada; con el fin de buscar patrones comunes. Por ejemplo, si sucede en casa y/o en el colegio, cuando esta con otros niños, si ha dormido mal, si ha estado enfermo, mala alimentación,…
  • Observar al niño o niños ante situaciones parecidas o cambiando alguna de las variables puede también ayudar a determinar mejor su origen.
  • Observar y hablar con los padres para ver si una conducta aprendida por imitación en el ámbito familiar; o incluso de algún programa de televisión.
  • Preguntar a los padres como actúan ante dicho comportamiento. Frecuentemente el niño ha aprendido a vivir en una dinámica o patrón de comportamiento del que no puede salir solo. Romper ese patrón será esencial para evitar que la conducta se repita y para que el niño modifique su comportamiento.

Técnicas de control del comportamiento

Algunas ideas que podemos usar para las conductas problemáticas son:

  • Haz que las normas de la clase sean lo más sencillas posible
  • Las normas deben estar a la vista de todos y las consecuencias deben ser fáciles de poner en práctica.
  • Actúa con justicia y perseverancia
  • Para asegurarte que los niños entiendan las instrucciones, haz que te las repitan
  • Mantén rutinas diarias
  • Antes de cambiar de actividad, explica lo que van a hacer y dales tiempo para efectuar el cambio. Al programar una clase se debe valorar el tiempo para pasar de una actividad a otra.
  • Divide la hora de clase en períodos cortos de tiempo. Permite el movimiento y el ruido, dentro de unos límites aceptables. Al fin y al cabo son niños, no robots y necesitan expresarse.
  • Usa gráficas de puntos o agendas personales para que los alumnos lleven la cuenta de las tareas terminadas.
  • Evita las distracciones que afecten a tus alumnos
  • Usa distintos métodos de enseñanza y modalidades de aprendizaje
  • Elogia con frecuencia el buen comportamiento. Puedes usar frases como “Gracias por levantar la mano para hacer una pregunta”,…
  • Enseña a tus alumnos a mediar en los desacuerdos y a resolver los conflictos de forma pacifica.
  • Realizar un informe sobre el comportamiento de cada niño y entregarlo junto con el boletín de notas para mantener informados a los padres sobre el progreso de las conductas del niño.

El contrato conductual

Un contrato conductual es un acuerdo escrito por el que el alumno se compromete a cambiar o eliminar una conducta inadecuada a cambio de una recompensa. Es una técnica de modificación de conducta basada en el refuerzo positivo y la propuesta de un reto para el alumno.

Pasos para elaborar un contrato conductual

  1. Para elaborar un contrato conductual o de comportamiento debemos determinar el objetivo que queremos conseguir. Debe ser una conducta inadecuada cuya extinción sea posible.
  2. investiga que situaciones desencadenan la conducta, observa y anota sus respuestas inadecuadas.
  3. Piensa en formas para reestructurar el entorno y da oportunidades para ejemplificar la conducta adecuada.
  4. Habla con los niños sobre los contratos y establece un sistema de recompensas concretas que les resulte atractivo. El sistema de recompensas puede contemplar el uso de cartillas de cupones, el envío de notas positivas a casa o de pequeños regalos o premios.

Ejemplo de contrato conductual

Nombre:

Fecha:

  • La conducta que más me gustaría cambiar es:
  • Para cambiar esta conducta, tendré que:
  • Para ayudarme, mi profesor/a tendrá que:
  • Para ayudarme, mis padres y familia tendrán que:
  • Si cambio esta conducta, conseguiré:

Firmas del alumno, de los padres y del profesor.

Técnicas de autocontrol para niños

Algunas de las técnicas que podemos usar con los niños son:

  • Técnicas de relajación y respiración
  • Educación emocional
  • Realizar debates en clase sobre distintos temas
  • Resolver los conflictos en asamblea y buscar soluciones en grupo
  • Enseñar a contar hasta 10 antes de responder a una provocación
  • Crear una rueda de opciones para el control de la ira: Consiste, en un círculo dividido en porciones donde aparecen las actividades o acciones que se pueden hacer para calmarse como leer un cuento, escuchar música, un tiempo a solas, dibujar, saltar… Deben ser elegidas por el alumno y escritas o dibujadas en la rueda o círculo.
  • Tiempo fuera positivo: Crear un espacio donde el niño pueda tener unos minutos a solas para calmarse
  • El semáforo: Podemos usarlo de dos maneras. La primera para el grupo de clase, igual que en el fútbol cuando haya una conducta inadecuada ponemos el semáforo en amarillo (aviso) y si sigue la conducta en rojo (y se lleva a cabo la consecuencia). El verde se pone cuando la clase se comporta adecuadamente. La otra forma de utilizarlo es para un alumno en concreto. Cuando detectemos que el niño va a caer en esos comportamientos tiene tres opciones: rojo que es detenerse y pensar antes de actuar, amarillo implica pensar soluciones o alternativas y sus consecuencias; y verde adelante y pon en práctica la mejor solución.
  • El bote de la calma
  • Soplar burbujas
  • Usar una bola anti-estrés
  • Ofrecer un abrazo

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