Lección 29: Maquetación de la programación didáctica
Una vez que hemos elaborado todos los apartados de nuestra programación didáctica, llega el momento de dar forma al documento. Y aunque pueda parecer una cuestión meramente estética, la maquetación también es importante.
Una programación bien estructurada, limpia y visual facilita la lectura, permite localizar rápidamente la información y transmite una sensación de orden y cuidado. Sin embargo, debemos tener algo muy presente. Primero debemos cumplir los requisitos de la convocatoria (tamaño y tipo de letra, espaciado…) y después diseñamos.
1. ¿Qué herramienta podemos utilizar?
Actualmente disponemos de diferentes herramientas para diseñar nuestra programación didáctica. Las dos opciones más habituales son Word, Libre Office y Canva, aunque también podemos combinar ambas.
Word o Libre Office
Ambas opciones resultan especialmente prácticas cuando tenemos un documento extenso y necesitamos controlar con precisión aspectos como el número de páginas, los saltos entre páginas, los márgenes, el interlineado, encabezados y pies de página,… En nuestra opinión, Word es fácil e intuitivo de usar y tiene más opciones en algunos aspectos, pero es de pago; mientras que Libre Office es gratuito.
Canva
Canva, por su parte, ofrece muchas posibilidades para crear diseños más visuales. Puede ser especialmente útil para:
- Diseñar la portada
- Crear esquemas e infografías
- Diseñar tablas visualmente atractivas
- Crear elementos gráficos
- Preparar determinados recursos que después incorporaremos al documento
También podemos elaborar toda la programación en Canva, aunque tendremos que prestar especial atención a la extensión del documento y al control de la paginación.
Combinación de opciones
Una opción muy práctica consiste precisamente en combinar las dos herramientas. Podemos utilizar Canva para crear determinados elementos gráficos y Word para integrar y organizar el documento final.
Lo importante es que el resultado final sea claro, legible, coherente y compatible con los requisitos establecidos en la convocatoria. Respecto al uso de inteligencia artificial para generar esquemas o recursos gráficos no es recomendable, ya que no podemos asegurar que cumplan con el tamaño y tipo de letra, interlineado,..; y esto podría suponer una penalización en la oposición.
2. Creamos una identidad visual
Nuestra programación puede tener una identidad visual que ayude a darle coherencia. No necesitamos utilizar muchos colores ni llenar las páginas de elementos decorativos. Basta con seleccionar una pequeña gama cromática y mantenerla a lo largo de todo el documento.
Por ejemplo, en una programación didáctica de Ciencias de la Naturaleza podemos utilizar diferentes tonalidades de verde para:
- Los títulos y subtítulos
- Los encabezados de las tablas
- Algunos cuadros de información
- Líneas o pequeños elementos gráficos
- Determinados elementos destacados
De esta manera, cuando el tribunal avance por el documento, encontrará una estética común.
También podemos establecer una jerarquía tipográfica. Por ejemplo, dado que la convocatoria exige un tamaño y tipo de letra, una opción es establecer una numeración de los apartados y subapartados (1., 1.1., 1.2….) y un subrayado siguiendo la tipología de colores que seleccionemos.
También podemos usar íconos y elementos decorativos. Por ejemplo, podemos asignar a cada competencia clave un ícono relacionado.
No se trata de que cada página sea diferente, sino de que todas formen parte del mismo documento. Una programación con una identidad visual sencilla y constante suele resultar mucho más profesional que otra en la que cada apartado utiliza colores, fuentes y diseños diferentes.
3. Las tablas: un recurso muy útil para ahorrar espacio
Las tablas son uno de los recursos que más podemos aprovechar en nuestra programación didáctica. Muchos apartados se entienden mejor cuando organizamos la información en filas y columnas. Además, una buena tabla permite presentar mucha información de manera estructurada y, en determinadas convocatorias, puede ayudarnos a aprovechar mejor el espacio disponible.
Por ejemplo, en aquellas convocatorias que permitan un interlineado diferente dentro de las tablas, podemos aprovechar este recurso para compactar determinada información. Pero debemos tener en cuenta que una tabla permite ahorrar espacio no significa que tengamos que convertir toda la programación en una sucesión de tablas.
Si podemos explicar una idea de manera más clara mediante un pequeño párrafo, no necesitamos convertirla en una tabla.
4. Ejemplos de maquetación de una programación didáctica
Como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo algunos ejemplos para inspirar en la maquetación de tu programación didáctica.








