Lección 21: Cómo seleccionar instrumentos y herramientas de evaluación para una programación didáctica
En la lección anterior vimos las principales técnicas, momentos, agentes, instrumentos y herramientas de evaluación que podemos utilizar en nuestra programación didáctica. Ahora vamos a dar un paso más: aprenderemos a seleccionar los instrumentos y herramientas más adecuados para cada unidad didáctica relacionándolos con las actividades y las evidencias de aprendizaje que vamos a recoger. La idea fundamental es sencilla: no debemos utilizar los mismos instrumentos en todas las unidades ni seleccionar instrumentos al azar, sino elegir aquellos que mejor nos permitan valorar los aprendizajes que pretendemos conseguir.
1. Instrumentos y herramientas ¿Cuál elegir?
Antes de seleccionar los recursos que utilizaremos para evaluar, debemos distinguir entre instrumentos y herramientas de evaluación, ya que, aunque en ocasiones se utilizan ambos términos indistintamente, pueden cumplir funciones diferentes.
De forma práctica, podemos entender los instrumentos de evaluación como los medios que utilizamos para recoger información sobre el aprendizaje, mientras que las herramientas de evaluación nos permiten organizar, registrar o valorar esa información. Podemos establecer, de forma orientativa, la siguiente clasificación:
| Instrumentos de evaluación | Registro de observación o registro anecdótico, cuestionario, prueba específica (oral o escrita) |
| Herramientas de evaluación | Rúbrica, lista de control o lista de cotejo, escala de valoración, diana de evaluación, escalera de metacognición |
Evidencias de aprendizaje, instrumentos y herramientas de evaluación
Es habitual confundir las evidencias de aprendizaje con los instrumentos y herramientas de evaluación. Sin embargo, cada elemento cumple una función diferente dentro del proceso de evaluación.
Las evidencias de aprendizaje son las producciones, actuaciones o comportamientos que realiza el alumnado y que nos permite obtener información sobre lo que ha aprendido. Por ejemplo: una exposición oral, una maqueta, la resolución de un problema, una producción escrita, un proyecto, el cuaderno de área, una actividad práctica…
Si quieres saber más sobre instrumentos y herramientas de evaluación, puedes consultar el siguiente artículo:
2. Una misma unidad puede utilizar diferentes instrumentos
Una situación de aprendizaje suele incluir actividades muy diferentes. Por ello, no tenemos que utilizar un único instrumento para evaluar toda la unidad. Por ejemplo, imaginemos una situación de aprendizaje de Conocimiento del Medio en la que el alumnado debe investigar los ecosistemas y elaborar una maqueta que posteriormente presentará al resto de la clase. Podemos utilizar para evaluar:
- Registro de observación: Para valorar el trabajo durante las actividades
- Lista de control: Para comprobar que la maqueta incluye los elementos solicitados
- Rúbrica: Para valorar el producto final y la exposición oral
- Diana de evaluación: Para que el alumnado reflexione sobre su propio aprendizaje
3. ¿Cómo seleccionamos los instrumentos y herramientas de evaluación?
La selección debe partir de aquello que queremos observar y valorar. Podemos preguntarnos: ¿Qué evidencia de aprendizaje necesito recoger para comprobar que el alumnado ha alcanzado el aprendizaje previsto?
A partir de ahí elegiremos el instrumento más adecuado. Por ejemplo:
| Evidencia de aprendizaje | Instrumento/herramienta de evaluación |
| Exposición oral | Rúbrica de exposición oral |
| Elaboración de una maqueta | Rúbrica del producto final o lista de control |
| Resolución de problemas | Rúbrica, lista de control o prueba específica |
| Trabajo cooperativo | Lista de control o registro anecdótico |
| Reflexión sobre el aprendizaje | Diana de evaluación |
La clave está en adaptar el instrumento o herramienta a la actividad y la evidencia de aprendizaje que queremos valorar.
4. ¿Cómo elaboramos un instrumento de evaluación?
Seleccionar un instrumento no significa simplemente elegir una rúbrica o una lista de control. También podemos diseñarlo nosotros mismos a partir de los elementos que queremos evaluar. Los pasos para su diseño son:
- 1. Seleccionamos el criterio de evaluación que queremos valorar.
- 2. Determinamos qué aprendizaje concreto queremos observar en la actividad o evidencia
- 3. Formulamos indicadores de logro que concreten aquello que esperamos que el alumnado sea capaz de realizar.
- 4. Incorporamos esos indicadores al instrumento que vayamos a utilizar.
No todos los instrumentos y herramientas de evaluación requieren indicadores de logro. Estos resultan especialmente útiles cuando queremos establecer de forma clara y graduada qué esperamos observar, como ocurre en las rúbricas, escalas de valoración y listas de control. Otros instrumentos, como los registros anecdóticos o registros de observación, pueden utilizarse directamente para recoger información sobre situaciones o comportamientos relevantes sin necesidad de partir de indicadores de logro previamente establecidos.
Ejemplo práctico: del criterio de evaluación al instrumento
Del decreto 61/2022 de la Comunidad de Madrid, hemos elegido el criterio de evaluación 6.1. del segundo ciclo del área de Matemáticas:
- 6.1. Reconocer lenguaje matemático sencillo presente en la vida cotidiana en diferentes formatos, adquiriendo vocabulario específico básico y mostrando comprensión del mensaje.
La situación de aprendizaje pertenece a una unidad didáctica titulada “¡Nos vamos de compras!”.
- Situación de aprendizaje: El alumnado recibe diferentes folletos y etiquetas de productos de un supermercado. Debe identificar e interpretar información matemática presente en ellos: precios, cantidades, unidades de medida, descuentos, símbolos y expresiones matemáticas sencillas. Finalmente, en pequeños grupos, elaborará una lista de compra y explicará oralmente la información matemática que aparece en algunos de los productos seleccionados.
Tras observar la situación de aprendizaje y el criterio de evaluación elegimos como herramienta de evaluación más adecuada la rúbrica. A partir del criterio de evaluación, podemos concretar indicadores de logro que nos permitan diseñar nuestra rúbrica:
- Identifica correctamente vocabulario matemático básico presente en etiquetas y folletos
- Comprende el significado de símbolos y expresiones matemáticas sencillas relacionadas con precios y cantidades
- Interpreta correctamente la información matemática presentada en diferentes formatos
- Utiliza vocabulario matemático básico para explicar la información obtenida.
Estos indicadores constituirían los aspectos que vamos a valorar en nuestra rúbrica. Posteriormente, podemos establecer diferentes niveles de desempeño, por ejemplo: iniciado, en proceso, adecuado y avanzado.
Incorporamos un elemento transversal
Recordamos que los elementos transversales deben ser incluidos en la programación didáctica; organizándolos dentro de sus unidades didácticas. Esto no significa que cada elemento transversal tenga que aparecer en todas las rúbricas, actividades o unidades. Lo importante es que, cuando decidimos trabajarlo de forma intencional en una unidad, exista una actividad o evidencia que permita observarlo y, por tanto, podamos incorporarlo a algún instrumento de evaluación. La clave es la coherencia no forzar la evaluación. Asimismo, los elementos transversales deben concretarse en indicadores de logro.
Siguiendo el ejemplo anterior, durante la actividad, además de trabajar el lenguaje matemático, queremos fomentar el consumo responsable y sostenible, haciendo que el alumnado reflexione sobre sus decisiones de compra.
Podemos plantear que, al elaborar la lista de la compra, tengan que elegir entre diferentes productos valorando precio, cantidad y necesidad real, evitando compras innecesarias. A partir de ahí formulamos un indicador de logro observable, medible y evaluable que podemos incorporar al resto de indicadores de logro mencionados anteriormente:
- Compara diferentes opciones de compra teniendo en cuenta su precio, cantidad y utilidad, justificando su elección de forma razonada.
Consejo: Cuando vayamos a desarrollar nuestras unidades didácticas podemos diseñar los instrumentos y herramientas de evaluación para las actividades estrella (las actividades más llamativas) para mostrar al tribunal. Recordar que no pueden contener elementos curriculares, por lo que aunque no podrá aparecer escrito el criterio de evaluación del que parte si puedes mencionarlo verbalmente cuando expliques tu material. Por otro lado, todos los instrumentos y herramientas de evaluación que diseñes y quieras mostrar al tribunal puedes incluirlos en un recopilatorio (cuaderno de evaluación).
5. ¿Cómo incluimos esta información a nuestra programación didáctica?
En el apartado de evaluación de nuestra programación didáctica ya habremos recogido, de manera general, los instrumentos y herramientas que utilizaremos durante el curso. Por ello, no es necesario repetir toda la relación en cada unidad didáctica. En las tablas de las unidades (si disponemos de espacio) podemos concretar dos o tres instrumentos especialmente relacionados con las actividades y evidencias de aprendizaje de esa unidad.
No se trata de incluir muchos instrumentos y herramientas de evaluación, sino seleccionar algunos que estén bien elegidos y relacionados con las actividades, evidencias y criterios de evaluación de la unidad.
Para finalizar, un ejemplo más de una rúbrica diseñada a partir de un criterio de evaluación del currículo sobre el uso de recursos digitales.



