Lección 19. Evaluación: definición, características y tipos

Evaluación en la LOMLOE

La evaluación es uno de los elementos fundamentales de una programación didáctica. Evaluar no consiste únicamente en comprobar si el alumnado ha aprendido determinados contenidos ni en asignar una calificación al finalizar una unidad o trimestre. Se trata de un proceso continuo de recogida y análisis de información que nos permite conocer el progreso del alumnado, detectar sus dificultades y tomar decisiones para mejorar tanto su aprendizaje como nuestra propia intervención docente.

En el actual modelo educativo, la evaluación adquiere además un marcado carácter competencial. Por ello, debemos valorar no solo los conocimientos adquiridos, sino también la capacidad del alumnado para movilizar esos aprendizajes y utilizarlos en diferentes situaciones y contextos.

A lo largo de esta lección veremos como plantear la evaluación en nuestra programación didáctica y, sobre todo, cómo trasladar la teoría a la práctica. En las siguientes lecciones profundizaremos en las técnicas, procedimientos e instrumentos de evaluación, los criterios de calificación y la selección de instrumentos de evaluación para nuestras unidades didácticas. Asimismo, iremos indicando en cada lección que aspectos de la misma debemos incluir en la redacción de nuestra programación.

1. La importancia de la evaluación en la LOMLOE

La evaluación ocupa un lugar fundamental en el modelo educativo establecido por la LOMLOE. El RD 157/2022 señala que la evaluación debe tener en cuenta el grado de desarrollo de las competencias clave y el progreso del alumnado en el conjunto de los procesos de aprendizaje.

Esto supone un cambio importante respecto a una concepción de la evaluación entendida únicamente como una comprobación final de los conocimientos adquiridos. La evaluación debe permitirnos responder a preguntas como:

  • ¿Qué ha aprendido nuestro alumnado?
  • ¿Qué dificultades está encontrando?
  • ¿Qué competencias está desarrollando?
  • ¿Qué aprendizajes necesita reforzar?
  • ¿Son adecuadas las actividades y metodologías que estamos utilizando?
  • ¿Debemos modificar nuestra intervención docente?

Por tanto, evaluar también sirve para mejorar nuestra enseñanza. La normativa establece expresamente que el profesorado debe evaluar tanto los aprendizajes del alumnado como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente. Además, cuando el progreso de un alumno o alumna no sea adecuado, la evaluación debe permitir detectar las dificultades lo antes posible y adoptar las medidas de refuerzo necesarias.

Características de la evaluación

La normativa establece que la evaluación será global, continua y formativa. Además, deberán tener en cuenta el desarrollo de las competencias clave y el progreso del alumnado en el conjunto de los procesos de aprendizaje. Pero, ¿qué significa realmente cada una de estas características?. Y, sobre todo, ¿cómo podemos demostrar en nuestra programación didáctica que realmente evaluamos de esta manera?

Evaluación continua

La evaluación es continua porque no se concentra exclusivamente en un examen final o en determinados momentos del curso. Debemos recoger información a lo largo del todo el proceso de aprendizaje.

Esto implica observar el progreso del alumnado, analizar sus producciones, valorar su participación en las actividades y utilizar diferentes evidencias que nos permitan conocer su evolución. Por ejemplo, en una unidad didáctica no esperaremos hasta la prueba final para comprobar si el alumnado ha adquirido los aprendizajes previstos. Podemos recoger información mediante una actividad inicial, diferentes tareas durante el desarrollo de la unidad y una actividad final.

Para demostrar esto en nuestra programación didáctica, indicaremos los diferentes momentos de evaluación y utilizando evidencias obtenidas a lo largo del proceso, no únicamente una prueba final.

Evaluación global

La evaluación es global porque debemos valorar el progreso del alumnado en el conjunto de los aprendizajes y competencias, evitando reducir la evaluación a aspectos aislados. En el modelo competencial, esto implica establecer relaciones entre los diferentes elementos curriculares y valorar cómo el alumnado moviliza sus aprendizajes en situaciones diversas. Por tanto, nuestra programación debe mostrar una visión integradora de la evaluación y no presentar cada aprendizaje como un elemento completamente independiente.

Para demostrarlo en nuestra programación didáctica, estableceremos relaciones entre las competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos y competencias clave, y diseñando situaciones y actividades que permitan movilizar diferentes aprendizajes en diferentes momentos.

Evaluación formativa

La evaluación es formativa cuando la información que obtenemos durante el proceso sirve para mejorar el aprendizaje. Esta característica es especialmente importante porque significa que evaluar no es solamente medir lo que el alumnado sabe, sino utilizar la información obtenida para ayudarte a aprender.

Por ejemplo, si observamos que una parte del alumnado tiene dificultades para resolver determinados problemas matemáticos, no deberíamos limitarnos a registrar una calificación negativa. Podemos utilizar esa información para modificar nuestra intervención, proporcionar nuevos ejemplos, ofrecer actividades de refuerzo o introducir otros recursos y estrategias. La evaluación, por tanto, debe ir acompañada de retroalimentación y de la toma de decisiones.

En nuestra programación didáctica, para demostrar que aplicamos una evaluación formativa, explicaremos que los resultados de la evaluación servirán para adaptar nuestra intervención, establecer medidas de refuerzo o enriquecimiento y proporcionar al alumnado información que le permita mejorar.

Otras características de la evaluación

Además de estas tres características fundamentales, la evaluación de nuestra programación debe respetar otros principios recogidos en la normativa. Entre ellos destaca la necesidad de utilizar instrumentos de evaluación variados, diversos, accesibles y adaptados a las distintas situaciones de aprendizaje, de manera que podamos valorar objetivamente al conjunto del alumnado.

También debemos garantizar el derecho del alumnado a una evaluación objetiva, así como proporcionar información sobre su evolución y las decisiones relativas a su evaluación. Por ello, cuando diseñemos nuestro sistema de evaluación deberemos procurar que sea, además de continuo, global y formativo:

  • Competencial, teniendo en cuenta el desarrollo de las competencias
  • Objetivo, utilizando referentes claros y conocidos
  • Variado, empleando diferentes técnicas e instrumentos
  • Accesible, adaptando los procedimientos de evaluación a las características y necesidades del alumnado

2. Evaluar de forma competencial

Una de las principales novedades del actual modelo curricular es el carácter competencial de la evaluación. Pero, ¿qué significa realmente evaluar por competencias?

Significa que no nos limitarnos a comprobar si el alumnado ha memorizado determinados conocimientos, sino que debemos valorar cómo es capaza de aplicar esos conocimientos, destrezas y actitudes para resolver tareas y situaciones diversas. El currículo establece las competencias específicas de cada área y los criterios de evaluación asociados a ellas. Los criterios de evaluación constituyen el referente para valorar el grado de desarrollo de las competencias específicas.

3. Del aprendizaje a la evaluación: dos resultados diferentes

Antes de continuar, es importante aclarar una cuestión que suele generar bastante confusión: evaluar y calificar no son lo mismo, aunque ambos procesos están relacionados y forman parte de nuestra práctica docente.

Cuando evaluamos el aprendizaje del alumnado, podemos obtener, de forma simplificada dos tipos de resultados. Por un lado, necesitamos obtener la calificación de cada área, que será la que se refleje en las evaluaciones trimestrales y en la evaluación final de curso. Para ello utilizaremos los criterios de evaluación indicados en la normativa y los criterios de calificación que hayamos definido en nuestra programación didáctica.

Por otro lado debemos realizar una valoración del desarrollo de las competencias clave. Esta valoración tiene un carácter global y se obtiene teniendo en cuenta la contribución de las diferentes áreas al desarrollo competencial del alumnado. Esta información será especialmente relevante al finalizar la etapa y se recogerá en el correspondiente informe de final de etapa (es conveniente revisar la legislación autonómica ya que puede haber más documentos y momentos del período escolar dónde haya que determinar el nivel de alcance de las competencias clave).

Ejemplo de valoración del desarrollo de las competencias clave

Imaginemos que estamos desarrollando una unidad didáctica de Matemáticas de 6º de Primaria titulada “Las matemáticas de nuestra compra”, en la que trabajamos las fracciones, los números decimales, los porcentajes y la resolución de problemas relacionados con situaciones de la vida cotidiana. Hemos seleccionados determinados criterios de evaluación y hemos diseñado diferentes actividades relacionadas con los contenidos o saberes básicos para que el alumnado pueda demostrar sus aprendizajes. Durante la unidad podemos obtener diferentes evidencias de aprendizaje.

Evidencia de aprendizajeQué podemos observarInstrumento de evaluación
Resolución de problemas sobre descuentosSi aplica correctamente el porcentaje y utiliza estrategias adecuadas para resolver un problemaRúbrica de resolución de problemas
Actividad manipulativa con tarjetas de fraccionesSi comprende la relación entre fracciones, representaciones gráficas y números decimalesLista de cotejo + registro de observación
Elaboración de un presupuesto de compra (tarea competencial)Si utiliza operaciones con decimales y aplica los aprendizajes matemáticos en una situación cotidianaRúbrica de la tarea
Explicación oral de las estrategias utilizadas para resolver problemasSi comprende el procedimiento utilizado y es capaz de explicar y justificar su razonamiento matemáticoRúbrica de la exposición oral
Producción escrita de problemas similares a los realizadosSi es capaz de plantear una situación matemática, utilizar correctamente el lenguaje matemático y resolverla.Rúbrica de la producción escrita
Prueba específicaEl grado de adquisición de determinados aprendizajes y procedimientos matemáticosPrueba escrita

De esta manera, no dependemos de una única prueba para conocer lo que ha aprendido nuestro alumnado, sino que recogemos diferentes evidencias a través de actividades variadas que permiten demostrar el nivel de adquisición de las competencias específicas. Los criterios de evaluación aparecen reflejados en los distintos instrumentos y herramientas de evaluación a través de indicadores de logro.

Por lo tanto, una actividad no es, por sí misma, un instrumento de evaluación ni una calificación. Es una oportunidad para obtener una evidencia de aprendizaje que posteriormente podremos analizar mediante una técnica e instrumento determinados.

Consejo: La tabla generada anteriormente la podemos utilizar de modelo cuando vayamos a desarrollar las unidades didácticas.

4. De los criterios a las competencias clave

Hasta ahora hemos visto que, durante una unidad didáctica realizamos diferentes actividades y obtenemos evidencias de aprendizaje. Estas evidencias nos permiten valorar los criterios de evaluación que hemos seleccionado para esa unidad. Siguiendo el ejemplo anterior, una de las actividades consiste en elaborar un presupuesto de compra. A través de esta actividad podemos obtener evidencias que nos permitan valorar determinados criterios de evaluación del área de Matemáticas. Estos criterios están relacionados con una determinada competencia específica y, a través de los descriptores operativos correspondientes, podemos establecer su contribución al desarrollo de determinadas competencias clave.

Como hemos mencionado anteriormente, la tarea competencial de elaborar un presupuesto se evaluará a través de una rúbrica. Esta rúbrica se ha elaborado a partir de un criterio de evaluación desglosado en indicadores de logro.

  • Criterio de evaluación: Seleccionar y aplicar estrategias adecuadas para resolver problemas relacionados con situaciones de la vida cotidiana, comprobando la corrección y coherencia de las soluciones obtenidas.

Este criterio de evaluación se desglosa en diferentes indicadores de logro y se incluye en la rúbrica, tal y como podemos ver en el pequeño ejemplo que aparece a continuación.

Indicador de logroNivel altoNivel medioNivel bajo
Calcula el coste total y comprueba que se ajusta al presupuestoRealiza correctamente los cálculos, aplica los descuentos y comprueba de forma autónoma que la compra se ajusta al presupuesto.Realiza correctamente la mayoría de los cálculos, aunque necesita alguna ayuda para comprobar el resultadoPresenta dificultades para realizar los cálculos o comprobar si la compra se ajusta al presupuesto

De esta forma, la rúbrica nos permite obtener información sobre el grado de desempeño del alumnado respecto al criterio de evaluación.

Pero el proceso no termina aquí. Ese criterio está vinculado a una competencia específica del área de Matemáticas. Por ejemplo, podemos relacionarlo con la competencia específica 1, sobre la resolución de problemas de la vida cotidiana. En el currículo de Primaria, las competencias específicas son precisamente el elemento que conecta los criterios de evaluación con el Perfil de Salida.

Es importante mencionar que una única actividad no nos permite evaluar una competencia clave en su totalidad. A lo largo de la programación trabajaremos diferentes criterios de evaluación y competencias específicas, mediante distintas situaciones y actividades. Cada una de ellas proporcionará nuevas evidencias. Asimismo, cada criterio de evaluación pueden contribuir a varias competencias clave.

¿Dónde entran los criterios de calificación?

Hasta ahora hemos visto cómo recogemos evidencias y cómo estas nos permiten valorar los criterios de evaluación. Pero todavía nos queda una cuestión: ¿Cómo se transforma toda esta información en la calificación del alumno/a?

Aquí entran en juego los criterios de calificación establecidos en nuestra programación y de acuerdo no la normativa aplicable. Los criterios de calificación nos permiten determinar cómo vamos a ponderar las diferentes evidencias o referentes que utilizaremos para obtener la calificación de un área. Por ejemplo, para el ejemplo anterior tenemos los siguientes criterios de calificación.

EvidenciaInstrumento o herramienta de evaluaciónPonderación
Resolución de problemasRúbrica25%
Presupuesto de compraRúbrica25%
Actividades y produccionesLista de cotejo20%
Prueba específicaPrueba escrita30%

A partir de los resultados obtenidos y de las ponderaciones establecidas podremos obtener la calificación correspondiente del área, que posteriormente se reflejará en las evaluaciones trimestrales y en la evaluación final, siguiendo el procedimiento establecido por nuestra comunidad autónoma.

5. Cómo obtenemos el nivel competencial

Una vez que hemos visto como evaluamos los aprendizajes y cómo obtenemos la calificación de un área, podemos plantearnos como determinar el nivel de las competencias clave de cada alumno.

Aquí debemos tener presente una diferencia importante. Mientras que la calificación de un área puede ser obtenida por el docente que imparte dicha área a partir de los referentes y criterios de calificación establecidos, la valoración del desarrollo de las competencias clave debe tener una visión global, ya que estas se desarrollan a través del conjunto de las áreas.

Para ello, la valoración competencial requiere una puesta en común del equipo docente. Los docentes que imparten clase en un mismo grupo de alumnos deben compartir la información obtenida desde sus respectivas áreas y valorar conjuntamente el desarrollo competencial de cada alumno o alumna.

Para facilitar esta valoración, utilizaremos el perfil competencial, que permite visualizar la contribución de las diferentes áreas al desarrollo de las competencias clave.

En las próximas lecciones iremos profundizando en el proceso de evaluación y veremos ejemplos prácticos, así como incluir esta información en nuestra programación didáctica.

6. ¿Qué debemos incluir en nuestra programación?

Después de todo lo que hemos visto, ¿qué tenemos que redactar en nuestra programación didáctica?.

El apartado de evaluación es largo así lo iremos redactando poco a poco en varias lecciones. Para empezar, explicaremos la importancia de la evaluación, justificando su presencia en nuestra programación y haciendo referencia a la legislación. A continuación, incluiremos las características de la evaluación y mencionaremos que los referentes de la evaluación son los criterios de evaluación incluidos en cada una de las unidades didácticas. Un ejemplo de este apartado es:

Evaluación

La evaluación constituye un elemento fundamental de esta programación, ya que permite conocer el progreso del alumnado y ajustar el proceso de enseñanza-aprendizaje. De acuerdo con el artículo 20 de la LOE-LOMLOE y con lo establecido en la normativa curricular vigente, la evaluación tendrá un carácter global, continuo y formativo; y estará orientada al desarrollo competencial.

En este proceso debemos diferenciar dos finalidades relacionadas. Por un lado, evaluaremos los aprendizajes del alumnado en el área de Matemáticas, utilizando los referentes establecidos y los correspondientes criterios de calificación para obtener la calificación que se trasladará a las evaluaciones trimestrales y final. Por otro, valoraremos el grado de desarrollo de la competencias clave, teniendo en cuenta la información procedente del conjunto de las áreas y la contribución de cada una de ellas al desarrollo competencial.

Características de la evaluación

La evaluación en esta programación didáctica es:

  • Global, considerando el conjunto de los aprendizajes y su relación con las competencias
  • Continua, recogiendo información durante todo el proceso para detectar dificultades y adoptar medidas de refuerzo
  • Formativa, utilizando la información obtenida para mejorar el aprendizaje y nuestra intervención docente
  • Competencial, mediante actividades contextualizadas que permitan movilizar los aprendizajes adquiridos.
  • Objetivo, utilizando referentes claros y conocidos
  • Variado, empleando diferentes técnicas e instrumentos
  • Accesible, adaptando los procedimientos de evaluación a las características y necesidades del alumnado

Para ello, se emplearán diferentes técnicas e instrumentos de evaluación, adaptados a aquello que se pretende valorar.

Referentes de la evaluación

Los criterios de evaluación establecidos en el currículo serán los referentes para valorar el grado de adquisición de las competencias específicas. Por ello, cada unidad didáctica tiene asociados los correspondientes criterios de evaluación, que serán valorados mediante las diferentes evidencias de aprendizaje obtenidas a través de las actividades planteadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *