Lección 5: Cómo elaborar el marco legal de un supuesto práctico
Una vez que sabemos analizar el supuesto y hemos aprendido a estructura nuestra respuesta, llega el momento de fundamentarla desde el punto de vista normativo.
El marco legal es uno de los apartados que más trabajo de memorización requiere. Tenemos que conocer las normas, pero también saber cuáles nos resultan útiles para cada supuesto y ser capaces de escribirlas correctamente y con rapidez.
Y aquí ocurre algo importante: no se trata de incluir toda la legislación que conocemos, sino aquella que realmente nos sirve para fundamentar nuestra intervención.
1. ¿Qué normativa debemos conocer?
Cada comunidad autónoma tiene su propia normativa, por lo que lo primero que debes hacer es comprobar siempre la legislación vigente y la convocatoria de tu comunidad autónoma.
Como punto de partida, tendremos que conocer la normativa estatal relacionada con la etapa y, después, la normativa autonómica correspondiente. A nivel estatal debemos conocer:
- Ley Orgánica 2/2006 del 3 de mayo de Educación (LOE) con las modificaciones introducidas por Ley Orgánica 3/2020 del 29 de diciembre (LOMLOE).
- Real Decreto 157/2022 de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria.
Y por ejemplo, en la Comunidad de Madrid podemos destacar:
- Decreto 61/2022, de 13 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo de la etapa de Educación Primaria.
- Orden 130/2023, de 23 de enero, de la Vicepresidencia, Consejería de Educación y Universidades, por la que se regulan aspectos de organización y funcionamiento, evaluación y autonomía pedagógica en la etapa de Educación Primaria en la Comunidad de Madrid.
- Decreto 23/2023, de 22 de marzo, del Consejo de Gobierno, por el que se regula la atención educativa a las diferencias individuales del alumnado en la Comunidad de Madrid.
- Instrucciones de inicio de curso
- …
Por lo tanto, en la normativa autonómica debemos buscar y memorizar la legislación que establece y regula el currículo, la evaluación y la atención a las diferencias individuales. Puede ser existir otra normativa de interés relacionada por ejemplo con la regulación de los dispositivos digitales o la organización de los centros.
En las páginas oficiales de educación de cada comunidad autónoma podremos encontrar la normativa. Asimismo también podemos encontrar información útil en la convocatoria de oposiciones.
Aprende la normativa, no solo su nombre
En las oposiciones no basta con saber que existe una determinada ley, decreto u orden. Tenemos que conocer qué regula y qué podemos extraer de ella. Una norma cuyo título parece estar relacionada con un ámbito concreto puede contener también información valiosa para otros aspectos del supuesto.
2. Organiza la normativa siguiendo una jerarquía
Para facilitar la memorización y la redacción, es recomendable que tengas organizada tu normativa siguiendo una estructura lógica:
- Normativa estatal → normativa autonómica → normativa específica → instrucciones y documentación del centro
Esta organización te ayudará a no convertir el marco legal en una lista desordenada de disposiciones. Además, cuando redactes, intenta relacionar cada norma con aquello que aporta a tu supuesto práctico. Por ejemplo:
Para determinar los elementos curriculares que seleccionaremos para este supuesto práctico tendremos en cuenta el Decreto 61/2022, de 13 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo de la etapa de Educación Primaria.
No es necesario hacer una explicación extensa de cada norma. Una breve referencia a su utilidad puede ser suficiente. Así demostramos al tribunal que conocemos la legislación educativa y aplicarla al desarrollo de una situación de enseñanza-aprendizaje.
3. Mayúsculas y minúsculas: ¡cuidado con la ortografía!
Este puede parecer un detalle pequeño, pero en una oposición los errores ortográficos pueden tener consecuencias importantes. Por eso, debemos cuidar también cómo escribimos las denominaciones de las normas.
No escribimos de la misma manera una referencia abreviada a una disposición en su denominación oficial completa. Veamos un ejemplo:
- “…. en el decreto 61/2022 podemos encontrar las competencias específicas, los criterios de evaluación y los contenidos del área de Matemáticas que…”
- “Entre la normativa autonómica podemos destacar Decreto 61/2022, de 13 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo de la etapa de Educación Primaria”
Si no vamos a citar el nombre completo de la normativa, la inicial del decreto, orden,… debe ir en minúscula. Aprende desde el principio cómo se escriben correctamente las normas que vas a utilizar y acostúmbrate a reproducir sus denominaciones de forma adecuada.
4. Las instrucciones de inicio de curso y la documentación del centro
Debemos recordar que, además de la normativa, debemos mencionar las instrucciones de inicio de curso. Asimismo, la legislación educativa derivada en una serie de documentos organizativos en el centro. Por ello, si estamos dando respuesta a un supuesto práctico dónde nos piden planificar una situación de aprendizaje, un proyecto interdisciplinar debemos hacer referencia a la documentación más importante del centro y especialmente, aquella relacionada con el supuesto. Por ejemplo:
“Además tendremos en cuenta las instrucciones de inicio de curso y la documentación del centro, entre las que podemos destacar el Proyecto Educativo de Centro (PEC), la Programación General Anual (PGA) y el Plan de atención a las diferencias individuales”
También podemos mencionar el Plan Digital de Centro, el Plan para el Fomento de la Lectura… si el supuesto está relacionado con ellos.
La ortografía de la documentación del centro
Al igual que ocurre con la normativa, debemos prestar atención a cómo escribimos el nombre de los documentos institucionales del centro. Las mayúsculas y las siglas también cuentan como parte de la corrección ortográfica. Cuando utilicemos la denominación oficial de un documento, debemos respetar su escritura. Veamos algunos ejemplos interesantes siguiendo el criterio ortográfico de la RAE:
- Proyecto Educativo de Centro (PEC)
- “… el proyecto educativo de centro debe recoger…”
- Programación General Anual (PGA)
- “… la programación general anual incluirá…”
- Plan de atención a las diferencias individuales
- Plan Digital de Centro (PDC)
- situación de aprendizaje (SA)
- diseño universal para el aprendizaje (DUA)
- necesidades educativas especiales (NEE)
Por ello, cuando prepares tu banco de normativa, también dedica un espacio a recopilar la correcta escritura de la denominación de los documentos y de otros elementos del ámbito educativo. Es importante mencionar que su escritura, al igual que la normativa, puede variar según el contexto.
En relación con esto, si escribes la denominación oficial de un documento, se escriben con mayúscula las iniciales de las palabras. Si lo utilizas como nombre común o forma genérica, va en minúscula. Y las siglas, por supuesto, van en mayúsculas.
5. Técnicas para memorizar la legislación
La legislación tiene una particularidad: aunque comprendamos perfectamente su contenido, hay datos que tenemos que memorizar literalmente (y saberlo mejor que nuestro propio nombre).
Cada persona es un mundo así que no a todos nos funcionan de igual las mismas técnicas de memorización. Por experiencia, recitarlo en voz alta es lo que me ha ayudado a memorizar la legislación. Otras personas, necesitan escribirlo varias veces para retenerlo en la mente. Y otros, lo escriben y tapan una parte e intentan completar el trozo que falta de la legislación; o se lo graban en audio y lo van escuchando en sus ratos libres.
Lo que si está claro es que la repetición espaciada funciona. Así que es conveniente que hasta que llegue el día del examen, ir repasando de vez en cuando.
6. Ejemplos del apartado del marco legal en un supuesto
Veamos ahora cómo podríamos redactar el marco legal de un supuesto práctico. Como hemos mencionado, no se trata de elaborar un listado de leyes, sino de integrarlas en nuestra respuesta indicando, cuando sea pertinente, qué aporta cada una a nuestra intervención.
Ejemplo de marco legal de Castilla La Mancha
Nuestra intervención se fundamentará en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE) modificada por la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre (LOMLOE), así como, el Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria.
En el ámbito autonómico, tendremos como referencia el Decreto 81/2022, de 12 de julio, por el que se establece la ordenación y el currículo de Educación Primaria en Castilla La Mancha, del que extraeremos los elementos curriculares que orientarán nuestra intervención. Asimismo, tendremos en cuenta la Orden 185/2022, de 27 de septiembre, por la que se regula la evaluación en la etapa de Educación Primaria en Castilla La Mancha, especialmente en lo relativo al carácter y procedimiento de la evaluación y al uso de los criterios de evaluación como referentes del proceso.
En relación con la respuesta educativa a las características y necesidades del alumnado, aplicaremos los principios y medidas recogidos en el Decreto 85/2018, de 20 de noviembre, por el que se regula la inclusión educativa del alumnado en la comunidad autónoma de Castilla La Mancha. Del mismo modo, cuando resulte necesario, tendremos en consideración el Decreto 92/2022, de 16 de agosto, por el que se regula la organización de la orientación académica, educativa y profesional en la comunidad autónoma de Castilla La Mancha. También tendremos en cuenta la Orden 185/2025, de 24 de octubre, relativa a la Unidad para la Atención al Alumnado con Altas Capacidades/talento en Castilla La Mancha.
Finalmente, se tendrán en cuenta las instrucciones de inicio de curso vigentes, así como la documentación institucional del centro que resulte pertinente, como el Proyecto Educativo de Centro (PEC), la Programación General Anual (PGA) y los planes y programas que guarden relación con el supuesto planteado.
Ejemplo de marco legal de la Comunidad de Madrid
Considerar la Ley Orgánica 2/2006 del 3 de mayo de Educación con las modificaciones introducidas por la Ley Orgánica 3/2020 del 29 de diciembre (LOE y LOMLOE respectivamente).
Asimismo tendremos en cuenta el Real Decreto 157/2022 del 1 de marzo por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas en la etapa de Educación Primaria y el Decreto 61/2022 del 13 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid, la ordenación y el currículo de la Educación Primaria.
No podemos olvidar, la Orden 130/2023 del 23 de enero por la que se regula la organización y el funcionamiento, la evaluación y la autonomía pedagógica de los centros educativos en la Comunidad de Madrid.
En relación con la atención a la diversidad del alumnado, tener en cuenta el Decreto 23/2023, del 22 de marzo, por el que se regula la atención a las diferencias individuales del alumnado en nuestra comunidad autónoma; y la Orden 63/2021 del 19 de enero por la que se crea el Equipo de Orientación Psicopedagógica y Educativa específico de dificultades de aprendizaje, trastornos del lenguaje y trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
Respecto al uso de las nuevas tecnologías, considerar el Decreto 64/2025 del 23 de julio que regula y limita el uso de los dispositivos digitales en los centros públicos y concertados de la Comunidad de Madrid. Finalmente debemos considerar las instrucciones de inicio de curos y la documentación del centro destacando el Proyecto Educativo de Centro, la Programación General Anual (PGA), el Plan Incluyo y el Plan Digital de Centro, entre otros.
7. Ahora es tu turno
Ha llegado el momento de crear tu propio marco legal. Busca la normativa vigente de tu comunidad autónoma y haz un listado para memorizar. Por otro lado, con esta normativa redacta una plantilla que te sirva para cualquier supuesto. No olvides incluir las instrucciones de inicio de curso y la documentación del centro.
Si tienes un modelo redactado que te sirva para cualquier situación, podrás ahorrar tiempo y esfuerzo en el momento de la prueba. Este apartado debe ocupar aproximadamente media cara de folio y debes practicar a escribirlo con ligereza.



