Lección 25: Cómo redactar las conclusiones de la programación didáctica
Llegamos a uno de los últimos apartados de nuestra programación didáctica: las conclusiones. Aunque suele ser un apartado breve y, en muchas ocasiones, tiene un carácter más formal que otros elementos de la programación, no debemos dejarlo de lado.
Las conclusiones nos permiten cerrar nuestra propuesta, recoger sus principales aportaciones y transmitir al tribunal una visión global y coherente de todo el trabajo realizado. No se trata de repetir aquello que ya hemos explicado a lo largo de la programación, sino de poner en valor las decisiones que hemos tomado y mostrar la coherencia de nuestra propuesta educativa.
1. ¿Qué función tienen las conclusiones en nuestra programación didáctica?
Las conclusiones sirven para realizar un cierre global de la programación. Después de presentar el contexto, los elementos curriculares, la metodología, la atención a las diferencias individuales, la evaluación, la acción tutorial y el resto de los apartados, podemos recoger brevemente las ideas que consideramos más relevantes.
Por tanto, este apartado debe responder fundamentalmente a una pregunta: ¿Qué queremos que recuerde el tribunal de nuestra programación?
No debemos convertir las conclusiones en un nuevo apartado teórico ni introducir información que no haya aparecido anteriormente. Su finalidad es sintetizar, valorar y cerrar nuestra propuesta. Además, puede ser una buena oportunidad para mostrar que todas las decisiones tomadas a lo largo de la programación responden a una misma finalidad: favorecer el aprendizaje y el desarrollo integral del alumnado.
2. ¿Qué aspectos podemos destacar en las conclusiones?
No es necesario mencionar todos los elementos de la programación. De hecho, una conclusión excesivamente larga perdería su función. Podemos seleccionar aquellos aspectos que consideremos más significativos de nuestra propuesta, por ejemplo:
- La adecuación a la normativa vigente, mostrando que nuestra programación parte del marco curricular establecido.
- El análisis del contexto, destacando que las decisiones metodológicas y educativas responden a las características reales del centro y del alumnado
- La coherencia curricular, poniendo de manifiesto la relación entre competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos, situaciones de aprendizaje y evidencias de aprendizaje.
- El enfoque competencial, señalando que el alumnado no solo adquiere conocimientos, sino que aprende a movilizarlos en situaciones significativas
- La atención a las diferencias individuales y la inclusión, destacando la utilización de medidas y estrategias que permitan la participación y el progreso de todo el alumnado.
- Las metodologías activas y significativas, si constituye una de las características principales de nuestra propuesta.
- La interdisciplinariedad y la conexión con otras áreas, cuando estas relaciones tengan un peso un importante en nuestra programación.
- La evaluación como parte del proceso de aprendizaje, destacando su carácter continuo, formativo y orientado a la mejora.
- La relación con la realidad y los intereses del alumnado, favoreciendo aprendizajes funcionales y significativos.
- La educación en valores y los elementos transversales, cuando hayan sido integrados de manera coherente en las diferentes propuestas.
La clave está en seleccionar aquellos aspectos que realmente definan nuestra programación, en lugar de realizar una enumeración de todos sus apartados.
3. ¿Cómo redactamos unas buenas conclusiones?
Para redactar este apartado podemos seguir una estructura sencilla:
- Comenzamos con una valoración general: Podemos señalar que la programación constituye una herramienta para organizar y orientar nuestra práctica docente y que está diseñada para responder a las necesidades del alumnado
- Destacamos nuestras principales decisiones: Seleccionaremos cuatro o cinco características que consideremos especialmente importantes: metodología, inclusión, evaluación, enfoque competencial, interdisciplinariedad, situaciones de aprendizaje…
- Cerramos con la finalidad educativa: Terminaremos relacionando todas estas decisiones con nuestro último objetivo: favorecer el aprendizaje, la autonomía, la participación y el desarrollo integral del alumnado.
4. Ejemplo de conclusiones de una programación didáctica
A continuación, podemos ver un ejemplo de cómo redactar unas conclusiones incorporando algunos de los conceptos y principios esenciales de una programación didáctica:
Conclusiones
La presente programación didáctica se concibe como una herramienta para organizar y orienta la práctica docente, partiendo de las características y necesidades de nuestro alumnado y del marco establecido por la normativa vigente.
A lo largo de la propuesta hemos apostado por un enfoque competencial, en que las competencias específicas, los criterios de evaluación y los saberes básicos se articulan mediante situaciones de aprendizaje que permiten al alumnado movilizar sus conocimientos, destrezas y actitudes en contextos significativos y funcionales, contribuyendo al desarrollo de las competencias clave y del Perfil de Salida.
Del mismo modo, se ha planteado una metodología activa, participativa e inclusiva, basada en los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y orientada a favorecer la autonomía, la cooperación y el protagonismo del alumnado. La atención a las diferencias individuales se entiende así como un elemento presente en el conjunto de la intervención educativa.
Nuestra propuesta incorpora, además, la educación en valores y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) vinculados a la Agenda 2030, estableciendo conexiones entre los aprendizajes escolares y los retos y situaciones de la sociedad actual. Asimismo, la interdisciplinariedad y el hilo conductor de la programación contribuyen a dotar de mayor coherencia y significado a las experiencias de aprendizaje planteadas.
Finalmente, entendemos la evaluación como un proceso continuo, formativo e integrador, que permite valorar el progreso del alumnado y, al mismo tiempo, revisar y mejorar nuestra propia práctica docente.
En definitiva, pretendemos ofrecer una programación coherente, inclusiva, competencial y conectada con la realidad, en la que el alumnado sea protagonista de su aprendizaje y adquiera las herramientas necesarias para desenvolverse de manera autónoma, crítica y responsable en su entorno.



