Lección 22: Criterios de calificación en la programación didáctica
En las lecciones anteriores hemos visto qué significa evaluar, cuáles son las características de la evaluación y cómo podemos recoger información sobre el aprendizaje mediante diferentes técnicas, instrumentos y herramientas. Ahora vamos a dar un paso más: ¿cómo transformamos toda esa información en una calificación?
Para ello, debemos establecer los criterios de calificación que nos permitirán determinar cómo se ponderan las diferentes evidencias de aprendizaje y cómo se obtiene la calificación del alumnado en cada evaluación y al finalizar el curso.
El objetivo no es simplemente asignar una nota, sino establecer previamente un procedimiento coherente, transparente y conocido por el alumnado.
1. ¿Qué son los criterios de calificación?
Los criterios de calificación establecen cómo se valorará y ponderará la información obtenida durante el proceso de evaluación para determinar la calificación del alumnado. Por tanto, debemos distinguirlos de los criterios de evaluación. Los criterios de evaluación indican qué aprendizajes debemos comprobar y vienen indicados en la legislación educativa, mientras que los criterios de calificación establecen cómo utilizaremos la información obtenida para determinar la nota.
2. ¿Cómo establecer los porcentajes?
Para establecer nuestros criterios de calificación podemos determinar el peso que tendrán las diferentes evidencias de aprendizaje que vamos a recoger. Las evidencias de aprendizaje pueden agruparse en trabajo diario y actividades (ejercicios del libro, deberes para casa, actividades cooperativas…), producciones y trabajos (elaboración de carteles, murales, lapbooks, redacción de textos, trabajo de investigación…), tareas competenciales, proyectos, talleres y actividades complementarias relacionados con el área (elaborar un presupuesto, taller de experimentos, taller de escritura creativa, salida a un museo y elaboración de un trabajo de investigación sobre lo aprendido, creación de una campaña de sensibilización…) y pruebas específicas (examen oral o escrito). Por ejemplo:
| Evidencias de aprendizaje | Porcentaje |
| Trabajo diario y actividades | 20% |
| Producciones y trabajos | 25% |
| Tareas competenciales, proyectos, talleres y actividades complementarias relacionadas con el área | 20% |
| Pruebas específicas | 35% |
| Total | 100% |
No existe un reparto porcentual único establecido con carácter general por la LOMLOE. Los criterios de calificación deberán ajustarse a la normativa vigente y a las decisiones adoptadas por el centro o el departamento correspondiente.
Lo importante es que el reparto sea coherente con nuestra propuesta de evaluación y permita valorar adecuadamente los aprendizajes que pretendemos desarrollar.
3. ¿Cómo lo incluimos en nuestra programación didáctica?
Una vez establecidos los criterios de calificación, debemos reflejarlos de forma clara en nuestra programación didáctica. Podemos establecer en un subapartado de la evaluación una distribución general para todo el curso. Por ejemplo:
Criterios de calificación
La calificación del área se obtendrá a partir de las diferentes evidencias de aprendizaje recogidas durante el proceso de evaluación. Para ello, se tendrán en cuenta el trabajo diario y las actividades realizadas (20%), producciones y trabajos (25%), las tareas competenciales, proyectos, talleres y actividades complementarias relacionadas con el área (20%) y las pruebas específicas (35%).
Aunque los criterios de calificación pueden establecerse de manera general para toda la programación didáctica, podemos concretarlos en las tablas de cada unidad didáctica (siempre que dispongamos de espacio). Por ejemplo, imaginemos una unidad didáctica de Lengua Castellana y Literatura de 5º de Primaria titulada “Descubrimos nuestro patrimonio”. En ella, el alumnado trabaja la comprensión oral y escrita, la búsqueda y selección de información y la producción de textos.
Dentro de la unidad se realizan, entre otras, las siguientes actividades:
- Actividades habituales de lectura, comprensión y expresión escrita
- Elaboración de un texto informativo sobre un elemento del patrimonio de su localidad
- Taller de búsqueda y selección de información a partir de diferentes fuentes
- Visita a un museo, donde el alumnado realiza un pequeño trabajo de investigación y recoge información en un cuaderno de campo
- Elaboración de una presentación final para compartir con el resto de la clase.
En la tabla de la unidad podemos concretar nuestro sistema de calificación de la siguiente manera:
| Evidencias de aprendizaje | Porcentaje |
| Trabajo diario y actividades | 20% |
| Elaboración de un texto informativo | 15% |
| Elaboración del cuaderno de investigación | 10% |
| Taller de búsqueda y selección de información | 10% |
| Trabajo de investigación y cuaderno de campo durante la visita al museo | 5% |
| Presentación final del proyecto | 5% |
| Prueba específica de comprensión lectora y contenidos trabajados | 35% |
| Total | 100% |
Como podemos observar la elaboración de un texto informativo (15%) y la elaboración del cuaderno de investigación (10%) corresponden al apartado de producciones y trabajos (25% en total); y por otro lado, el taller de búsqueda y selección de información (10%), el trabajo de investigación (5%) y la presentación final del proyecto (5%) corresponden al apartado de tareas competenciales, proyectos, talleres y actividades complementarias relacionadas con el área (20%). Con esto queremos destacar la importancia de que toda la programación tenga una coherencia.
4. ¿Cómo calculamos la calificación trimestral y final?
Una vez establecidos los porcentajes, y cuando vayamos obteniendo las notas de cada una de las evidencias de aprendizaje de cada alumno/a; debemos calcular el porcentaje correspondiente de ese apartado. Por ejemplo, si un alumno tiene de media durante el trimestre, en el trabajo diario y actividades un 8, debemos calcular el correspondiente porcentaje (20% que supone 1,6).
Tras sumar todos los apartados con su porcentaje tendríamos la nota final del trimestre. Vamos un ejemplo más completo:
| Evidencia | Calificación | Peso | Resultado |
| Trabajo diario | 8 | 20% | 1,6 |
| Producciones y actividades | 7 | 25% | 1,75 |
| Tareas competenciales | 9 | 20% | 1,8 |
| Pruebas específicas | 6 | 35% | 2,1 |
| Calificación trimestral | X | 100% | 7,25 |
Por tanto, la calificación trimestral sería 7,25 aplicando el procedimiento de ponderación establecido en nuestra programación didáctica. Por otro lado, aún nos falta calcular la nota final del curso. Por ello, nuestra programación debe concretar cómo se obtiene dicha calificación dependiendo del porcentaje asignado a cada trimestre. Existen dos posibilidades:
- Asignamos a cada trimestre el mismo porcentaje, 33,33% (es decir calculamos 1/3 de la nota)
- Establecemos un mayor ponderación al último trimestre (30%, 30% y 40%). Esto puede justificarse desde un enfoque de evaluación continua, teniendo en cuenta que los aprendizajes desarrollados durante el curso son progresivos y que, en el último trimestre, el alumnado moviliza aprendizajes y competencias trabajados anteriormente en situaciones de mayor complejidad.
Elegiremos la opción que consideramos más adecuada, ya que no existe una obligación de elegir una u otra.
Por lo tanto, volviendo al apartado de la evaluación de nuestra programación didáctica debemos indicar como ponderamos la nota final. A modo de ejemplo, podemos redactarlo de la siguiente manera:
Calificación final
La calificación de cada evaluación se obtendrá mediante la ponderación de las diferentes evidencias de aprendizaje recogidas durante el trimestre, de acuerdo con los porcentajes establecidos. Para determinar la calificación final del área, se tendrán en cuenta las calificaciones obtenidas en las tres evaluaciones, otorgando un peso del 30% en primer trimestre, un 30% en el segundo y un 40% en el tercero.
Esta distribución responde al carácter progresivo de los aprendizajes desarrollados a lo largo del curso. En la tercera evaluación, el alumnado no solo moviliza los aprendizajes trabajados durante dicho período, sino que integra y aplica aprendizajes y competencias desarrollados previamente en situaciones de mayor complejidad. De este modo, se reconoce el carácter acumulativo y progresivo del proceso de aprendizaje, sin restar importancia a los aprendizajes adquiridos en las evaluaciones anteriores.
De este modo, en el caso de que el tribunal pregunte porque hemos elegido esos porcentajes ya tendremos la respuesta preparada.



