Cómo elaborar objetivos de aprendizaje: guía práctica con la Taxonomía de Bloom y ejemplos

Objetivo

Los objetivos de aprendizaje son una pieza fundamental en el diseño de cualquier propuesta didáctica. Nos permiten concretar qué queremos que el alumnado aprenda y qué será capaz de hacer al finalizar una unidad didáctica, situación de aprendizaje o intervención educativa.

Sin embargo, elaborar buenos objetivos no consiste simplemente en escribir frases como “conocer los animales” o “aprender las fracciones”. Un objetivo de aprendizaje debe expresar un aprendizaje concreto, utilizar un verbo que permita observar y valorar ese aprendizaje y guardar coherencia con los saberes básicos y los criterios de evaluación.

En este artículo aprenderemos cómo elaborar objetivos de aprendizaje paso a paso, utilizando la Taxonomía de Bloom como herramienta para seleccionar los verbos más adecuados. Además veremos más ejemplos de diferentes áreas y aprenderemos a identificar los errores más frecuentas para conseguir objetivos claros, concretos y evaluables.

1. ¿Qué son los objetivos de aprendizaje?

Los objetivos de aprendizaje expresan aquello que esperamos que el alumnado consiga aprender y sea capaz de hacer al finalizar una unidad, situación de aprendizaje o proceso educativo concreto. Por tanto, nos ayudan a responder una pregunta fundamental: ¿Qué queremos que nuestro alumnado sea capaz de hacer al finalizar esta propuesta?.

Un buen objetivo no se limita a indicar un contenido que queremos enseñar, sino que concreta el aprendizaje que pretendemos conseguir. Por ejemplo:

“Conocer los animales vertebrados”: Este objetivo resulta demasiado general. No sabemos exactamente qué significa “conocer” ni cómo podríamos comprobar que el alumnado ha alcanzado ese aprendizaje. La forma correcta podría ser “Clasificar diferentes animales vertebrados atendiendo a sus principales características”.

1.1.¿De dónde salen los objetivos de aprendizaje?

Los objetivos de aprendizaje no deben elaborarse de manera aislada. Para diseñarlos debemos partir de los elementos curriculares (saberes básicos, criterios de evaluación…) que hemos seleccionado para nuestra propuesta didáctica. Fundamentalmente, tendremos en cuenta:

  • Saberes básicos o contenidos: Nos indican qué conocimientos, destrezas y actitudes propios del área vamos a trabajar. Por ejemplo: Fracciones, representación de fracciones y comparación de fracciones.
  • Criterios de evaluación: Nos indican qué debemos observar y valorar para comprobar el aprendizaje del alumnado. Por ejemplo: Interpretar y utilizar fracciones en situaciones de la vida cotidiana.
  • Competencias específicas: Nos ayudan a determinar qué desempeño competencial queremos desarrollar mediante esos aprendizajes.

Importante: Los criterios de evaluación son un punto de partida fundamental, pero nuestros objetivos de aprendizaje no tienen por qué ser una copia literal de ellos. Podemos formular varios objetivos relacionados con un mismo criterio o integrar diferentes saberes dentro de un mismo objetivo.

1.2.¿Qué son los objetivos SMART?

Otra herramienta que podemos utilizar para revisar la calidad de nuestros objetivos es el modelo SMART. Según este enfoque, un buen objetivo debería ser:

  • S – Specific (Específico): Debe concretar claramente que queremos conseguir.
  • M – Measurable (Medible): Debemos poder comprobar si se ha alcanzado
  • A – Achievable (Alcanzable): Debe ser adecuado y realista para el alumnado
  • R – Relevant (Relevante): Debe estar relacionado con los aprendizaje que pretendemos desarrollar
  • T – Time-bound (Temporalizado): Debe poder alcanzarse dentro del período previsto

Por ejemplo:

“Mejorar la lectura” es demasiado general y no concreta qué aprendizaje queremos conseguir. Lo correcto sería “Identificar las ideas principales de textos narrativos breves y expresarlas utilizando sus propias palabras”. Este objetivo es más concreto y permite establecer posteriormente actividades e instrumentos de evaluación adecuados.

2. Taxonomía de Bloom: la herramienta para elegir el verbo adecuado

Una de las principales dificultades al elaborar objetivos de aprendizaje es encontrar un verbo que exprese exactamente aquello que queremos que el alumnado sea capaz de hacer. Por ello, podemos utilizar la Taxonomía de Bloom, una herramienta que clasifica diferentes procesos cognitivos y que resulta especialmente útil para seleccionar verbos de acción. En su versión revisada, podemos distinguir seis niveles.

Es importante evitar el error de pensar que un objetivo es mejor simplemente porque utiliza un verbo situado en los niveles superiores de Bloom.

El verbo que seleccionemos debe corresponderse con el aprendizaje que queremos desarrollar y con la edad y características del alumnado.

En Educación Primaria habrá objetivos relacionados con recordar y comprender, pero también podremos plantear objetivos de aplicación, análisis, evaluación y creación, especialmente a medida que aumente la complejidad de los aprendizajes.

Por tanto, Bloom es una herramienta para ayudarnos a elegir el verbo adecuado, no una lista de niveles que debamos recorrer obligatoriamente en cada unidad.

Si quieres saber más sobre la Taxonomía de Bloom, puedes visitar este enlace.

3. El método paso a paso para elaborar objetivos de aprendizaje

Ahora que conocemos qué son los objetivos y de dónde parten, vamos a ver un procedimiento sencillo que podemos aplicar a cualquier unidad didáctica o situación de aprendizaje. Para ello, vamos a partir del siguiente ejemplo de una unidad didáctica de la que hemos seleccionado las competencias específicas, criterios de evaluación y los contenidos. Hemos elegido el área de Lengua Castellana y Literatura para 4º de Educación Primaria (2º ciclo) de la Comunidad de Madrid (Decreto 61/2022):

Competencias específicasCriterios de evaluaciónContenidos
Competencia específica 4. Comprender e interpretar textos escritos y multimodales, reconociendo el sentido global, las ideas principales y la información explícita e implícita, y realizando con ayuda reflexiones elementales sobre aspectos formales y de contenido, para adquirir y construir conocimiento y para responder a necesidades e intereses comunicativos diversos.4.1. Comprender el sentido global y la información relevante de textos sencillos, escritos y multimodales, realizando inferencias a partir de estrategias básicas de comprensión antes, durante y después de la lectura. B.3.5. Comprensión lectora: estrategias de comprensión lectora antes, durante y después de la lectura. Identificación de las ideas más relevantes, resumen del argumento,
análisis del contexto, relación entre las ilustraciones y el contenido del texto, reconocimiento del vocabulario e interpretación del sentido global, realizando las inferencias necesarias. Identificación de elementos gráficos y paratextuales (ilustraciones, diseños, colores, fotografías, variaciones tipográficas, infografías, etc.) al servicio de la comprensión.
B.3.6. Lectura compartida y entonada. Detección de posibles usos discriminatorios del lenguaje verbal y no verbal. Identificación de modelos positivos.
  • Paso 1. Partimos de los criterios de evaluación: El primer paso consiste en analizar el criterio de evaluación, ya que nos indica el aprendizaje que queremos comprobar. Debemos preguntarnos qué queremos que el alumnado sea capaz de hacer para demostrar que ha alcanzado este criterio.
  • Paso 2. Analizamos los contenidos asociados: Estos contenidos nos ayudan a concretar qué aprendizajes debemos trabajar para alcanzar el criterio.
  • Paso 3. Transformamos los contenidos en acciones.
  • Paso 4. Seleccionamos los verbos adecuados mediante la Taxonomía de Bloom: Una vez que sabemos qué queremos que haga nuestro alumnado seleccionamos el verbo que mejor representa cada aprendizaje. Lo importante es que el verbo elegido represente adecuadamente el proceso que queremos observar. Siguiendo el ejemplo, en esta tabla podemos observar el paso 3 y 4.
Contenido¿Qué queremos que haga el alumnado?Verbo de la Taxonomía de Bloom
Estrategias de comprensión lectoraAplicar estrategias antes, durante y después de la lecturaUtilizar
Ideas más relevantesIdentificar las ideas principalesDistinguir
Resumen del argumentoResumir el contenido del textoSintetizar
VocabularioReconocer y deducir el significado de las palabrasInterpretar
Sentido globalInterpretar el sentido global del textoComprender
InferenciasRealizar inferencias a partir de la información del textoInferir
Elementos gráficos y paratextualesInterpretar ilustraciones, fotografías, tipografías…Analizar
Lectura compartida y entonadaParticipar en lecturas compartidas utilizando una entonacion adecuadaEjecutar
Usos discriminatoriosIdentificar usos discriminatorios del lenguaje verbal y no verbalDetectar
Modelos positivosReconocer modelos positivos presentes en los textosValorar
  • Paso 5. Redactamos los objetivos de aprendizaje: A continuación, uniremos el verbo seleccionado con el aprendizaje concreto que queremos desarrollar, procurando que el resultado sea claro, observable y evaluable. Siguiendo nuestro ejemplo:
    • Utilizar estrategias de comprensión antes, durante y después de la lectura para facilitar la comprensión de diferentes textos.
    • Distinguir las ideas principales de las secundarias en textos escritos y multimodales
    • Sintetizar el contenido fundamental de un texto mediante la elaboración de un resumen.

Importante: Aunque en este ejemplo podemos obtener varios objetivos para mostrar todo el proceso, en una unidad de programación didáctica real no es necesario formular una lista tan extensa. Como orientación práctica podemos trabajar aproximadamente entre 4 y 8 objetivos de aprendizaje por unidad, aunque esta cifra puede variar en función de la duración de la unidad, la etapa, el número de criterios implicados y la complejidad de los aprendizajes.

Además los objetivos de aprendizaje no tienen por qué proceder exclusivamente de los saberes básicos y los criterios de evaluación del área. Cuando resulte pertinente, podemos incorporar objetivos relacionados con:

  • Los planes de mejora del centro: Por ejemplo, si estamos desarrollando un plan de mejora de la comprensión lectora, podemos incorporar objetivos relacionados con aplicación de estrategias de comprensión, la adquisición de vocabulario o la realización de inferencias dentro de nuestra unidad didáctica.
  • Los elementos transversales: Por ejemplo, podemos incorporar objetivos vinculados a la convivencia, la igualdad, la inclusión, el respeto, la sostenibilidad o el uso responsable de la tecnología.

Fórmula para redactar un buen objetivo

VERBO DE ACCIÓN + APRENDIZAJE O CONTENIDO + CONDICIÓN, CONTEXTO O FINALIDAD

4. Banco de verbos de Bloom para redactar objetivos de aprendizaje

  • Conocimiento: Definir, nombrar, identificar, repetir, contar, describir, recoger, examinar, tabular y citar.
  • Comprensión: Predecir, asociar, estimar, diferenciar, extender, resumir, describir, interpretar, discutir, contrastar, distinguir, explicar, parafrasear, ilustrar y comparar.
  • Aplicación: Aplicar, demostrar, completar, ilustrar, mostrar, examinar, modificar, relatar, cambiar, clasificar, experimentar, descubrir, usar, resolver, construir y calcular.
  • Análisis: Separar, ordenar, explicar, conectar, dividir, amparar, seleccionar, inferir, arreglar, clasificar, analizar, categorizar, comparar, contrastar y separar.
  • Síntesis: Combinar, integrar, reordenar, sustituir, planear, crear, diseñar, inventar, preparar, generalizar, componer, modificar, plantear, desarrollar, formular y reescribir.
  • Evaluación: Decidir, graduar, probar, medir, recomendar, juzgar, explicar, comparar, justificar, valorar, criticar, discriminar, apoyar, convencer, concluir, seleccionar, predecir y argumentar.

5. Ejemplos de objetivos de aprendizaje por áreas

ÁreaEjemplos de objetivos de aprendizaje
Lengua Castellana y LiteraturaIdentificar las ideas principales y secundarias de textos narrativos breves, diferenciándolas de la información complementaria
MatemáticasResolver problemas relacionados con situaciones de la vida cotidiana seleccionando estrategias de cálculo adecuadas
Ciencias de la NaturalezaClasificar diferentes seres vivos atendiendo a sus principales características y formas de vida
Ciencias SocialesLocalizar diferentes elementos geográficos del entorno utilizando mapas y representaciones espaciales sencillas
Educación Plástica y VisualExperimentar con diferentes técnicas, materiales y recursos plásticos para representar ideas y emociones
MúsicaInterpretar sencillas piezas musicales utilizando la voz, el cuerpo o instrumentos escolares, respetando el ritmo y la estructura de la obra
Educación en Valores Cívicos y ÉticosReconocer situaciones de la vida cotidiana en las que sea necesario respetar los derechos y las opiniones de los demás
InglésIdentify and use basic vocabulary and expressions related to everyday routines in short oral and written interactions.
FrancésComprendre des messages oraux et écrits simples ilés à des situations de la vie quotidienne et identifier les informations essentielles.

6. Errores frecuentes

A la hora de formular los objetivos de aprendizaje, debemos evitar algunos errores habituales:

  • Utilizar verbos poco observables como saber, conocer o aprender. Es preferible emplear verbos como identificar, comparar, aplicar, analizar, crear o resolver.
  • Confundir contenidos con objetivos: El contenido indica qué se trabaja, mientras que el objetivo concreta qué queremos que el alumnado sea capaz de hacer con ese conocimiento.
  • Formular objetivos demasiado amplios o difíciles de evaluar: Deben ser concretos, realistas y permitir comprobar si se han alcanzado.
  • Incluir demasiados aprendizajes en un mismo objetivo: Cuando sean aprendizajes diferentes, es preferible formular varios objetivos.
  • Desvincularlos de los criterios de evaluación: Los objetivos deben contribuir al desarrollo de las competencias específicas y guardar relación con los criterios seleccionados.
  • Utilizar Bloom de forma mecánica: El verbo debe responder al aprendizaje que queremos conseguir y a las características del alumnado, no simplemente escogerse por pertenecer a un nivel superior.
  • Formular demasiados objetivos: No necesitamos un objetivo por cada contenido; debemos priorizar los aprendizajes esenciales.

En definitiva, un buen objetivo debe indicar qué queremos que haga el alumnado, sobre qué aprendizaje y de manera que podamos comprobar si lo ha conseguido.