Lección 9: Agrupamientos
En este apartado sobre aspectos metodológicos de nuestra programación didáctica hemos visto los principios metodológicos que aparecen en la legislación vigente y los tipos de metodología que podemos aplicar en el aula. Ahora veremos los agrupamientos.
Los agrupamientos constituyen una de las decisiones metodológicas que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar nuestra programación didáctica. La forma en la que organizamos al alumnado debe responder a la finalidad de cada actividad, tarea o situación de aprendizaje y favorecer tanto el aprendizaje como la participación de todo el alumnado.
Tipos de agrupamientos
No existe un único agrupamiento adecuado para todas las situaciones. Por ello, a lo largo de la programación combinaremos diferentes modalidades, entre ellas el trabajo individual, por parejas, en pequeño grupo y en gran grupo. Estos tipos de organización del alumnado tienen las siguientes características:
- Trabajo individual: Permite desarrollar la autonomía, la capacidad de reflexión y la responsabilidad sobre el propio aprendizaje, además de facilitar la observación y valoración del progreso individual.
- Trabajo por parejas: Favorece el intercambio de ideas, la ayuda entre iguales, la lectura compartida, la revisión de producciones o la resolución conjunta de determinadas tareas.
- En pequeño grupo: Es especialmente adecuado para actividades de investigación, experimentación, resolución de problemas, proyectos y otras propuestas de carácter cooperativo.
- En gran grupo: Permite realizar explicaciones, debates, puestas en común, exposiciones y actividades de reflexión colectiva.
Criterios para establecer los agrupamientos
La formación de los grupos no debe realizarse de manera arbitraria. Aunque en determinadas actividades puede resultar interesante utilizar procedimientos aleatorios para favorecer la interacción entre diferentes compañeros, los agrupamientos deberán establecerse teniendo en cuenta las características individuales del alumnado, sus necesidades, intereses, motivaciones, ritmos y estilos de aprendizaje, así como las relaciones sociales existentes dentro del grupo.
De esta manera, podremos utilizar agrupamientos heterogéneos cuando pretendamos favorecer la ayuda entre iguales y el intercambio de diferentes capacidades y perspectivas, mientras que en determinadas situaciones podremos recurrir a agrupamientos más homogéneos para desarrollar actividades de refuerzo, ampliación o atención a necesidades concretas.
Además, los agrupamientos deberán ser flexibles y cambiantes, evitando que los alumnos y alumnas trabajen siempre con los mismos compañeros. De este modo, se favorecerá que todos puedan relacionarse con diferentes miembros del grupo, desarrollen habilidades sociales y aprendan a trabajar con personas con características diversas.
Conocer las relaciones sociales del grupo
Para establecer unos agrupamientos adecuados resulta especialmente interesante conocer previamente las relaciones que existen entre los miembros del grupo. Por ello, al inicio del curso podemos realizar un estudio sociométrico del aula que nos permita obtener información sobre las relaciones interpersonales y la estructura social del grupo.
Para ello pueden utilizarse herramientas específicas como Socioescuela, que permiten analizar aspectos como las preferencias entre compañeros, los posibles alumnos aislados, los subgrupos existentes o determinados alumnos que presentan una posición de liderazgo.
Esta información no debe utilizarse para etiquetar al alumnado, sino como una herramienta para que el docente conozca mejor al grupo y pueda tomar decisiones educativas fundamentadas, detectar posibles situaciones de aislamiento o dificultad de integración y diseñar estrategias que favorezcan una convivencia positiva.
Por tanto, los resultados obtenidos podrán tenerse en cuenta, junto con el resto de información disponible sobre el alumnado, a la hora de establecerse determinados agrupamientos y planificar actividades cooperativas.
Técnicas para organizar los agrupamientos
Además de los agrupamientos planificados por el docente, podemos utilizar diferentes técnicas para formar grupos de manera dinámica y favorecer la participación.
- Numeración: 1-2-3-4 para formar grupos rápidamente
- Folio giratorio: Técnica de trabajo cooperativo en la que los integrantes realizan aportaciones sucesivas
- Tarjetas, colores o símbolos: Para establecer agrupamientos de manera aleatoria
- Palitos o tarjetas con los nombres del alumnado: Para seleccionar participantes de forma aleatoria
- Ruletas digitales: Permiten realizar selecciones o formar equipos de manera dinámica.
La utilización de estas técnicas debe responder siempre a una finalidad pedagógica. El agrupamiento aleatorio puede ser útil para favorecer la interacción entre compañeros, desarrollar habilidades sociales y evitar que se formen siempre los mismos equipos, pero no debe sustituir a la planificación docente ni impedir que, cuando sea necesario, se establezcan agrupamientos intencionados atendiendo a las características y necesidades del alumnado.
¿Cómo incluimos los agrupamientos en nuestra programación didáctica?
En la programación incluiremos una breve explicación de los tipos de agrupamientos que utilizaremos y de los criterios que tendremos en cuenta para seleccionarlos. Los agrupamientos no son una decisión aislada, sino un recurso metodológico que se adapta a las características del alumnado y a las finalidades de cada propuesta de aprendizaje.
Ejemplo:
A lo largo de la presente programación didáctica se emplearán diferentes modalidades de agrupamiento (individual, parejas, pequeño grupo y gran grupo), en función de las características y finalidad de las actividades, tareas y situaciones de aprendizaje planteadas.
La elección de los agrupamientos, en general, no se realizará de manera arbitraria, sino que atenderá a diferentes criterios, entre los que se tendrán en cuenta las características individuales del alumnado, sus necesidades educativas, intereses y motivaciones, los diferentes ritmos de aprendizaje, el grado de autonomía y las relaciones sociales existentes dentro del grupo. Asimismo, se procurará que los agrupamientos sean flexibles y permitan al alumnado trabajar con diferentes compañeros a lo largo del curso.
Asimismo, en determinadas actividades se recurrirá también a agrupamientos aleatorios, con el objetivo de favorecer la interacción entre diferentes compañeros y evitar que el alumnado trabaje siempre con las mismas personas. Para ello, se podrán emplear diferentes técnicas y recursos como el folio giratorio, palitos con los nombres de los alumnos o herramientas digitales como ruletas para formar equipos.
La organización de los agrupamientos se concretará posteriormente en cada unidad didáctica y situación de aprendizaje, adaptándose a las características de las actividades y las necesidades que presente el alumnado en ese momento.



